
AL PIE DE LA LETRA
César Espinosa
La era postmedia: ¿liberación
del auditorio o el hulk-big brother?
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En el imperio de las telecomunicaciones, la libertad del consumidor, del usuario, no es algo que caiga del cielo. Se construye a base de contrapoderes y la organización de lugares perennes desde donde se expresa este contrapeso.

J.M. Calleja, España
E n los días actuales, la conectividad técnica se presenta como el pasaporte hacia la nueva sociedad. Esta ideología de la conectividad se combina con el retorno, en las esferas del poder llamado global, de las concepciones neodifusionistas –de arriba abajo– en la producci ó n y distribuci ó n del “conocimiento”, en las estrategias de construcci ó n de los macro-usos de las nuevas tecnologías de la informaci ó n y de la comunicaci ó n.
La ret ó rica de la innovaci ó n digital sirve de coartada para remozar visiones neoimperiales y etnocéntricas de la restructuraci ó n del orden mundial. Lo grave es que organismos como la Unesco aceptan suscribir acuerdos oficiales con Microsoft para yugular la “fractura digital”, en circunstancias en que dicho monopolio intenta abrir juicios por todos lados a los partidarios del software libre.

J.M. Calleja, España
Por otra parte, el movimiento social ha desafiado los límites de esta oferta de participaci ó n y, paralelamente, busca más que nunca dotarse de sus propios lugares de reflexi ó n y formular sus propios programas de acci ó n. Como lo prueba la apertura, en los foros sociales mundiales, de espacios de debate y de propuesta sobre las nuevas formas de hegemonía cultural.
Apoyándose en la logística de las nuevas redes de la militancia y los foros sociales mundiales, continentales o nacionales, el movimiento de la altermundializaci ó n ha incorporado progresivamente la controversia relativa al rumbo tecno-informacional en el debate sobre las razones estructurales de las disparidades socioeconómicas.
La libertad del consumidor, del usuario, no es algo que caiga del cielo. Se construye a base de contrapoderes y la organización de lugares perennes desde donde se expresa este contrapeso. No se sabe qué forma tomará, pero sin duda ha llegado el momento para pensar la organización de la sociedad civil en este campo de la acción y conciencia ciudadanas.
TECNOUTOPÍA, IDEOLOGÍA A PIQUE…
En una entrevista, Armand Mattelart denuncia que la “tecno–utopía” ha perdido su asidero debido al choque con diversos aspectos de la realidad. Se impone una tendencia hacia el ordenamiento de las redes mundiales desde una visión más pragmática. El sector privado transnacional, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales están enfrentados por la definición de la sociedad de la información.

Dobrica Kamperelic, Servia
La pregunta hoy es: ¿qué orden queremos en las redes de redes? ¿Qué nuevo orden mundial de la información estamos dispuestos a acordar entre todos los actores globales? La respuesta no resulta nada clara. Frente al sueño de que todos vamos a poder ingresar en la era del conocimiento de todo a través de Internet hay una realidad. Hay monopolios de poder y de saber.

Ruggero Maggi, Italia
O desistimientos históricos, como es el caso de México, donde el declive de la política se muestra agudizado por un gobierno inepto y miope, que no ve más allá de las gafas de la inminente derrota electoral de su partido y entrega todos los recursos de la comunicación social a los tecnoligopolios que aspiran a ocupar en breve plazo el Poder Ejecutivo.
En el aparato de la comunicación masiva, en apariencia la tendencia en curso es reducir el dominio unilateral del emisor –la “dictadura” de los medios– y presuntamente abrir alternativas de mayor selección e incluso de interacción para los destinatarios que adquieren capacidad de “opción”.
Hoy, en principio, el antiguo tele-lector ya no está cautivo de un programa como en 1960. Armados de videograbadora, de control remoto y walkman, o teléfono celular multifunciones, las opciones de recibir comunicación a nuestro gusto son muy amplias.
Lo cual repercute asimismo en aumentar y/o estrechar la solidez de las convicciones sociales y políticas. La cercanía e instantaneidad de las interacciones puede estimular la proliferación de ultranacionalismos y fundamentalismos tradicionales, de “cabezas rapadas” y el soterrado neonacionalismo tecnotrónico. Vivimos un abierto o soterrado eclecticismo partidario (o musical): volatilidad del voto (o de la mirada), conectividad a ultranza, zapping electoral: el ciudadano tiene a su alcance la política de sus aparatos, según los optimistas.

J.-P. Kervinen-J.M. Bennett
De hecho, el principio de siglo y de milenio ha dado visos de una crisis en el viejo aparato mediático, al menos en lo que toca a sus reservas de legitimación y credibilidad de prosapia iluminista, como son – todavía – las libertades de expresión y de prensa. Sustituidas en gran medida por la “libertad de empresa”, o la desregulación de las intervenciones estatales, pero asimismo bajo el peso de la censura política-militar ( Patriot Law ) o la autocensura bajo el régimen del spin system , como fue el caso de los grandes medios de EEUU a raíz del 11-9-01.
Antes de avanzar mayormente en la batalla entre la gran industria mediática y las estrategias posmediales y los nuevos medios “tácticos”, Félix Guattari anotaba que la actual crisis de los medios y la entrada a una era postmedia eran los síntomas de una crisis mucho más profunda. Esto podría leerse como un augurio del 11-9-01 y la guerra global antiterrorista –léase “preventiva” –, “guerra petrolera” por encima de todo derecho y toda instancia de poder internacional.
Esa crisis y el surgimiento de un estadio posmedial de civilización hablan de que el carácter fundamentalmente pluralista, multinuclear y heterogéneo – ex centris – de la subjetividad contemporánea busca mantenerse y sobrevivir, a pesar de la homogeneización globalizada a la que está sometida por parte de los medios de masas, en su fase de postrera hegemonía.

J.M. Bennett – L. Solamito
Habla Guattari: «Sin un cambio de mentalidad, sin entrar en la era postmedia, no puede haber un control duradero del entorno. Sin embargo, sin modificaciones en el entorno social y material, no puede haber un cambio en las mentalidades. Nos encontramos ante un círculo que me lleva a postular la necesidad de fundar una "ecosofía" que enlace la ecología medioambiental con la ecología social y mental.
«Es, por tanto, de esencial importancia que junto con el mercado capitalista aparezcan mercados territorializados, que dependan del apoyo de formaciones substanciales, que reafirmen su modelo de valorización. Del caos capitalista debe surgir lo que yo llamo los "imanes" de valores: valores diversos, heterogéneos y disensuales [dissensuelle].»

Sh.E. Murphy – J.M. Bennett
En su profecía rizomática incluía experiencias como algunos de los proyectos más interesantes de los años 60-70: experiencias como el video-activismo vinculado a la Internacional Situacionista , el cine-expandido que se vinculaba, por un lado, a todo el movimiento Fluxus, y por otro a la tradición europea del cine verité y el cine de experiencia; o, por último, las experiencias vinculadas a la guerrilla-TV en los EEUU y toda su posterior herencia.
La aproximación de los vanguardistas rusos a la experiencia del cine tuvo mucho que ver con estas ideas, como tuvo que ver con ellas la experimentación brechtiana con la radio, y su utópica aspiración al desarrollo de una genuina “comunidad de productores de medios”.
“INFO-GUERRA”, UN ACTIVISMO MEDIAL
DE GUERRILLA-PROPAGANDA
En su último escrito entregado a la publicación, Guattari señalaba que la ecuación que rige actualmente (medios=pasividad) estaba llamada a cambiar más pronto de lo que pensamos. Si bien advertía de no esperar un milagro en tales tecnologías, sino, como De Certeau, prevenía que todo dependerá, en último instancia, de la capacidad de los grupos para apropiárselos y aplicarlos a fines adecuados de sustentabilidad.
De Certeau describió el proceso de utilización y consumo como una serie de tácticas mediante las cuales el débil puede usar al fuerte. Caracteriza así al usuario rebelde (término que prefiere al de "consumidor") como táctico y al productor presuntuoso (entre quienes incluye a los autores, educadores, curadores y revolucionarios) como estratégicos .

Grazyna Borowic , Polonia
En ese sentido, la aparición de tecnologías mediales “do it yourself”, quasi domésticas, posibilitan la producción táctica de pe queños dispositivos micromediales (en la red de internet, pero también en el ámbito de los «viejos media», tipo radio, revista o televisión), de suerte que abren el espacio para una transformación profunda de las tecnologías de distribución pública del conocimiento y las prácticas comunicativas.
L a emergencia de todo este panorama posmedial , entendido como la expansión creciente de un conjunto de nuevos dispositivos de hardware y software –que necesariamente aparejará una reorganización radical del mapa de los media–, se escenifica entonces en un contexto, al menos potencial, de cambio profundo en cuanto a los modos producción, distribución y recepción de la experiencia comunicativa.
Eco había propuesto, desde los años 70, la “guerrilla semiótica”; la consideraba entonces, en principio, como la posibilidad de incentivar lo que llamó la decodificación aberrante , o una lectura ex centris de la información circulante, además de crear grupos de autoformación, en su momento, compuestos por obreros, ciudadanos, etc., que pudieran trabajar en el desmantelamiento crítico de los periódicos, telenoticieros y programas televisivos.

Graciela CIAMPINI, Argentina.
Ello hace urgente el señalamiento de un objetivo prioritario para la acción crítica, como vendría a ser la producción de una esfera pública en el contexto de las sociedades posmediales, aquéllas en que la circulación de la información no está exhaustivamente articulada conforme a procesos de concentración de los aparatos distribuidores del conocimiento y la opinión.
Y, a su vez, no deberá estar orientada estructuralmente a la construcción de consenso y sí a la producción de un objeto propio: el “trabajo inmaterial”, las prácticas de producción simbólica entendidas y elucidadas como prácticas reales de comunicación pública en un contexto social e histórico concreto, lo cual sentará las bases necesarias para que ese proceso de autocrítica inmanente se inicie de hecho.
Cobra pleno sentido la afirmación de Habermas: en las sociedades actuales, el dominio de lo público no está dado como tal dominio activo –sino que su construcción es, en todo momento y cada ocasión, una tarea a realizar. O la también conocida afirmación de Kluge, que nos recuerda que la producción de una esfera pública en las sociedades contemporáneas es inevitablemente efímera, eficaz sólo por un tiempo muy breve y cada vez un objetivo más seriamente amenazado.

S. Biriukov , Rusia
¿Ese mediactivismo logrará a avanzar más allá del ghetto pc-based , es decir, más allá de una experiencia construida y comunicada sólo en un nicho hecho de computadoras personales? ¿Logrará este mediactivismo contaminar viralmente las evoluciones de la convergencia y jugar tácticamente también sobre las nuevas plataformas?
El contexto general es éste: en los próximos años, el acceso a la red se desplazará gradualmente desde la PC a otros periféricos ( devices ) de diversos tipos, que consentirán un usufructo simplificado de la web y de sus aplicaciones, y por lo tanto, cuantitativamente más extendido a nivel social. Es decir, con graves visos de absorción por el sistema y funcional a éste.
Graciela Gutiérrez Marx, Argentina
Una segunda modalidad correspondería a la que identificamos como “info-guerra”. En realidad, este tipo de activismo medial, que utiliza la red como instrumento específico de guerrilla-propaganda, surge como una extensión de la primera modalidad, siendo en la práctica un desarrollo de ella. Uno de los casos más importantes de activismo en la red fue la llamada infoguerra indígena-zapatista , en el sureste mexicano (Chiapas).
(Continúa)
NOTA : Las imágenes corresponden a trabajos entregados a las Bienales Internacionales de Poesía Visual-Experimental (1985-2010), celebradas en la Ciudad de México. Aprovecharé el espacio de esta tribuna para darlas a conocer.